Jóvenes Latinoamericanos reciben capacitación y apoyo para
impulsar proyectos de EDUCOMUNICACIÓN

Jóvenes Latinoamericanos reciben capacitación y apoyo para impulsar proyectos de EDUCOMUNICACIÓN

En un contexto donde la comunicación es un elemento clave para la transformación social, el Centro Latinoamericano de Educomunicación y Ciudadanía (CELAEC) y SIGNIS ALC, en alianza con universidades y organizaciones de Argentina, Chile, Colombia y Ecuador, lanzan el programa “Jóvenes, innovadores para la fraternidad transformadora”. Esta iniciativa regional busca empoderar a jóvenes líderes con herramientas de Educomunicación, tecnología e innovación social para diseñar e implementar proyectos con impacto en sus comunidades.

La convocatoria estará abierta entre el 22 de mayo y el 22 de julio de 2025, y está dirigida a jóvenes entre 18 y 30 años comprometidos con el cambio social desde sus territorios. El programa contempla formación virtual, talleres presenciales por país, mentorías especializadas y fondos para implementar 12 proyectos piloto en distintos lugares de la región.

“Queremos invitar a las y los jóvenes a ser parte activa de este proceso. Este programa les permitirá capacitarse, vincularse a una red latinoamericana de innovación social y desarrollar iniciativas que mejoren sus comunidades y nuestras sociedades. Además, podrán postular sus proyectos a un fondo de inversión especialmente creado para este propósito. La transformación comienza por casa, y este es un llamado a construir juntos un futuro más justo y solidario”, señaló Jaime Carril Rojas, Director Ejecutivo de CELA EC.

Los y las participantes podrán diseñar proyectos diversos y contextualizados, de acuerdo con las problemáticas de sus territorios. Por ejemplo, podrán proponer plataformas digitales para denunciar la violencia de género en zonas rurales, huertos comunitarios con enfoque educomunicativo para fortalecer la seguridad alimentaria, aplicaciones móviles que promuevan la participación juvenil en políticas públicas o sistemas ciudadanos de monitoreo ambiental y respuesta ante emergencias.

El plan formativo contempla cinco módulos que abarcan desde fundamentos de innovación social hasta herramientas tecnológicas, diseño colaborativo y participación comunitaria. Los equipos seleccionados recibirán apoyo profesional durante 2026 para implementar sus propuestas en el territorio.

Para más información o para inscribirse en el programa, escribe a: fondojovenes@celaec.com

En un contexto donde la comunicación es un elemento clave para la transformación social, el Centro Latinoamericano de Educomunicación y Ciudadanía (CELAEC) y SIGNIS ALC, en alianza con universidades y organizaciones de Argentina, Chile, Colombia y Ecuador, lanzan el programa “Jóvenes, innovadores para la fraternidad transformadora”. Esta iniciativa regional busca empoderar a jóvenes líderes con herramientas de Educomunicación, tecnología e innovación social para diseñar e implementar proyectos con impacto en sus comunidades.

La convocatoria estará abierta entre el 22 de mayo y el 22 de julio de 2025, y está dirigida a jóvenes entre 18 y 30 años comprometidos con el cambio social desde sus territorios. El programa contempla formación virtual, talleres presenciales por país, mentorías especializadas y fondos para implementar 12 proyectos piloto en distintos lugares de la región.

“Queremos invitar a las y los jóvenes a ser parte activa de este proceso. Este programa les permitirá capacitarse, vincularse a una red latinoamericana de innovación social y desarrollar iniciativas que mejoren sus comunidades y nuestras sociedades. Además, podrán postular sus proyectos a un fondo de inversión especialmente creado para este propósito. La transformación comienza por casa, y este es un llamado a construir juntos un futuro más justo y solidario”, señaló Jaime Carril Rojas, Director Ejecutivo de CELA EC.

Los y las participantes podrán diseñar proyectos diversos y contextualizados, de acuerdo con las problemáticas de sus territorios. Por ejemplo, podrán proponer plataformas digitales para denunciar la violencia de género en zonas rurales, huertos comunitarios con enfoque educomunicativo para fortalecer la seguridad alimentaria, aplicaciones móviles que promuevan la participación juvenil en políticas públicas o sistemas ciudadanos de monitoreo ambiental y respuesta ante emergencias.

El plan formativo contempla cinco módulos que abarcan desde fundamentos de innovación social hasta herramientas tecnológicas, diseño colaborativo y participación comunitaria. Los equipos seleccionados recibirán apoyo profesional durante 2026 para implementar sus propuestas en el territorio.

Para más información o para inscribirse en el programa, escribe a: fondojovenes@celaec.com

Manifiesto por la Educomunicación en Latinoamérica

Transformando la sociedad a través del diálogo y la participación

Jaime Carril R.
Coordinador CELAEC 

En un momento en el que América Latina enfrenta desafíos sistémicos como la polarización política, la criminalidad, violencia, las diversas formas de corrupción privada y pública, la falta de participación ciudadana y la persistente desigualdad social, surge la necesidad de un paradigma que articule educación, comunicación y ciudadanía como ejes transformadores. La educomunicación, como puente entre la educación y la comunicación, es más que una herramienta; es un enfoque estratégico para construir sociedades más justas, críticas y participativas.

Educomunicación

La educomunicación no se limita al aprendizaje técnico de los medios, como decía Ismar de Oliveira en el Manifiesto de educomunicacion 1995 en la Coruña, es un paradigma que busca el empoderamiento de las personas y las comunidades a través del ejercicio consciente y activo de vida y los vínculos relacionales entre las personas, en los territorios y con la naturaleza; desde este punto inicial, favorecer el dialogo en la sociedad, la alfabetización crítica de las personas, permitiéndoles descifrar, analizar su entorno y crear contenidos que reflejen sus realidades y aspiraciones. En un continente donde las redes digitales y los medios de comunicación han sido, en ocasiones, vehículos de desinformación y polarización, la educomunicación ofrece un camino para democratizar la palabra, la imagen, el acceso a la información y empoderar a las comunidades marginadas.

Desafíos Regionales: Un llamado a la acción

América Latina enfrenta una crisis democrática multifacética: como la polarización política que erosiona el diálogo y alimenta el populismo; la violencia y criminalidad que debilitan las instituciones, contamina con el creciente temor el ambiente social, lo que repercute y limitan la participación; desconfianza en las instituciones debido a altos niveles de corrupción tanto en el mundo público como en el quehacer privado; exclusión social y desigualdad que perpetúan un sistema injusto.

La educomunicación se posiciona como un enfoque integral y clave para abordar estas problemáticas, fomentando una relacionalidad honesta y proactiva para el entendimiento mutuo, a través de diversas formas de empoderamiento comunitario y alfabetización mediática, para fomentar la transparencia, la rendición de cuentas, en un contexto de diálogo ciudadano.

Hacia una ciudadanía crítica y activa

La educomunicación promueve el desarrollo de ciudadanos conscientes de su papel en las comunidades, críticos y participativos, capaces de a) Valorar las vinculaciones comunitarias y con su entorno; b) Cuestionar los mensajes mediáticos y de las redes, tomando conciencia de las agendas detrás de ellos; c) Participar activamente en el diseño de políticas públicas y proyectos comunitarios, y d) Utilizar herramientas tradicionales y digitales para generar cambios sociales significativos. 

En este sentido, la educomunicación debe adaptarse a los contextos culturales y sociales locales, respetando las identidades diversas y fomentando soluciones inclusivas y sustentables.

Un paradigma transformador para la democracia

La educomunicación, como paradigma, disciplina y práctica, propone cinco líneas estratégicas para fortalecer la democracia en América Latina:

  • Fomentar la educación ciudadana y la alfabetización mediática para crear ciudadanos activos y críticos.
  • Fortalecer el diálogo y la deliberación como mecanismos para resolver problemas sociales, económicos y ambientales.
  • Promover la diversidad y la inclusión como valores fundamentales en la política y la sociedad.
  • Combatir la desinformación y la propaganda mediante una comunicación transparente y basada en la evidencia.
  • Fomentar la participación y ética ciudadana como pilar de una democracia sólida. Exigir transparencia y rendición de cuentas para recuperar la confianza en las instituciones.

La corrupción y la violencia nos han robado demasiado: vidas, recursos y confianza. Pero no pueden arrebatarnos nuestra capacidad de organizarnos y luchar por la transformación de nuestra realidad. La educomunicación es fuente de “entereza activa”, una forma de exponer las vidas de las comunidades frente a las injusticias y empoderar a los más vulnerables para que se conviertan en protagonistas de sus propias historias. Si el poder abusa del silencio y favorece la manipulación, respondamos con mil voces de esperanzas.

Cada medio de comunicación, cada tecnología, cada espacio público puede ser un escenario para la presencia activa de las voces de las comunidades, que fomenta el dialogo, la transparencia y la rendición de cuentas. No podemos esperar más: debemos tomar estos espacios y ponerlos al servicio de la verdad.

El rol de las políticas públicas y las instituciones

Siguiendo el llamado de la tradición educomunicacional de Latinoamérica, es fundamental que los gobiernos y las instituciones educativas y sociales adopten políticas públicas que integren la educomunicación como parte esencial del sistema educativo y social. Esto incluye:

  • La inclusión de programas de educomunicacion y alfabetización mediática en las escuelas y universidades.
  • Favorecer y apoyar proyectos comunitarios que utilizan la educomunicación para fomentar el diálogo y la participación, en los diversos aspectos de la vida común, cuidado de la naturaleza, salud, espiritualidades, el dialogo para la solución de los problemas.
  • La creación de observatorios y centros que monitorean y promueven el uso ético de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial.

El papel de las organizaciones nacionales y regionales como catalizadoras de educomunicación para una nueva ciudadanía

Favorecer la creación de redes de Educomunicación y Ciudadanía, para que se posicionen como actores clave para liderar esta transformación (como es el caso de ABPeducom; CELAEC, SIGNIS ALC, las Universidades S. Paulo y Javeriana que tienen programas en esta línea)   

  • Generar una red de Centros académicos y profesionales que impulsan agendas de investigación – acción de educomunicación.
  • Capacitar líderes comunitarios y jóvenes en prácticas educomunicacionales.
  • Implementar proyectos que promuevan la inclusión, la equidad y la sostenibilidad.

Hacia una comunicación humanista y transformadora de vida buena

La educomunicación no solo responde a los desafíos actuales, sino que también anticipa los retos del futuro, como la creciente influencia de la inteligencia artificial y la digitalización de la vida. En este contexto, se requiere una visión humanista, con la sensibilidad de buen vivir o de vida buena en plenitud, como nos invitan los sabios de los pueblos originarios de nuestro continente, que se priorice la dignidad, la justicia y el bien común, integrando a todos los sectores de la sociedad en el esfuerzo por construir una Latinoamérica más humana, ciudadana y respetuosa de la naturaleza.

El futuro no puede ser decidido por algoritmos ni por intereses corporativos. Debe ser decidido por ciudadanos empoderados que comprendan la tecnología como una herramienta de liberación, no de opresión. La educomunicación nos da las claves para navegar un mundo digital cada vez más complejo y construir una relación ética con la inteligencia artificial y las plataformas mediáticas.  No basta con adaptarse al cambio; debemos ser innovadores para poder líder los procesos.

Llamamos a los educadores; para que se conviertan en mentores que inspira mentes críticas y creativas.

Llamamos a los comunicadores: para que utilicen las plataformas para amplificar voces, mostrar los rostros y la riqueza de los pueblos y comunidades, no para manipularlas.

A los ciudadanos: a no deja que otros actúen por ellos. Ya que la transformación está en sus manos.

Un llamado al compromiso colectivo

El paradigma de la educomunicación es una invitación a transformar nuestras sociedades desde la base, fomentando una ciudadanía crítica, activa e inclusiva. Este manifiesto es una invitación a transformar cada escuela, cada universidad, cada hogar y cada comunidad en un laboratorio de ciudadanía activa. Llamamos a los gobiernos, organizaciones, educadores y ciudadanos para que, juntos, adoptemos la educomunicación como un enfoque y una estrategia central para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo con esperanza y construir un futuro mejor para América Latina. 

 

Jaime Carril R.
Coordinador CELAEC 

Manifiesto por la Educomunicación en Latinoamérica

Transformando la sociedad a través del diálogo y la participación

Jaime Carril R.
Coordinador CELAEC 

En un momento en el que América Latina enfrenta desafíos sistémicos como la polarización política, la criminalidad, violencia, las diversas formas de corrupción privada y pública, la falta de participación ciudadana y la persistente desigualdad social, surge la necesidad de un paradigma que articule educación, comunicación y ciudadanía como ejes transformadores. La educomunicación, como puente entre la educación y la comunicación, es más que una herramienta; es un enfoque estratégico para construir sociedades más justas, críticas y participativas.

Educomunicación

La educomunicación no se limita al aprendizaje técnico de los medios, como decía Ismar de Oliveira en el Manifiesto de educomunicacion 1995 en la Coruña, es un paradigma que busca el empoderamiento de las personas y las comunidades a través del ejercicio consciente y activo de vida y los vínculos relacionales entre las personas, en los territorios y con la naturaleza; desde este punto inicial, favorecer el dialogo en la sociedad, la alfabetización crítica de las personas, permitiéndoles descifrar, analizar su entorno y crear contenidos que reflejen sus realidades y aspiraciones. En un continente donde las redes digitales y los medios de comunicación han sido, en ocasiones, vehículos de desinformación y polarización, la educomunicación ofrece un camino para democratizar la palabra, la imagen, el acceso a la información y empoderar a las comunidades marginadas.

Desafíos Regionales: Un llamado a la acción

América Latina enfrenta una crisis democrática multifacética: como la polarización política que erosiona el diálogo y alimenta el populismo; la violencia y criminalidad que debilitan las instituciones, contamina con el creciente temor el ambiente social, lo que repercute y limitan la participación; desconfianza en las instituciones debido a altos niveles de corrupción tanto en el mundo público como en el quehacer privado; exclusión social y desigualdad que perpetúan un sistema injusto.

La educomunicación se posiciona como un enfoque integral y clave para abordar estas problemáticas, fomentando una relacionalidad honesta y proactiva para el entendimiento mutuo, a través de diversas formas de empoderamiento comunitario y alfabetización mediática, para fomentar la transparencia, la rendición de cuentas, en un contexto de diálogo ciudadano.

Hacia una ciudadanía crítica y activa

La educomunicación promueve el desarrollo de ciudadanos conscientes de su papel en las comunidades, críticos y participativos, capaces de a) Valorar las vinculaciones comunitarias y con su entorno; b) Cuestionar los mensajes mediáticos y de las redes, tomando conciencia de las agendas detrás de ellos; c) Participar activamente en el diseño de políticas públicas y proyectos comunitarios, y d) Utilizar herramientas tradicionales y digitales para generar cambios sociales significativos. 

En este sentido, la educomunicación debe adaptarse a los contextos culturales y sociales locales, respetando las identidades diversas y fomentando soluciones inclusivas y sustentables.

Un paradigma transformador para la democracia

La educomunicación, como paradigma, disciplina y práctica, propone cinco líneas estratégicas para fortalecer la democracia en América Latina:

  • Fomentar la educación ciudadana y la alfabetización mediática para crear ciudadanos activos y críticos.
  • Fortalecer el diálogo y la deliberación como mecanismos para resolver problemas sociales, económicos y ambientales.
  • Promover la diversidad y la inclusión como valores fundamentales en la política y la sociedad.
  • Combatir la desinformación y la propaganda mediante una comunicación transparente y basada en la evidencia.
  • Fomentar la participación y ética ciudadana como pilar de una democracia sólida. Exigir transparencia y rendición de cuentas para recuperar la confianza en las instituciones.

La corrupción y la violencia nos han robado demasiado: vidas, recursos y confianza. Pero no pueden arrebatarnos nuestra capacidad de organizarnos y luchar por la transformación de nuestra realidad. La educomunicación es fuente de “entereza activa”, una forma de exponer las vidas de las comunidades frente a las injusticias y empoderar a los más vulnerables para que se conviertan en protagonistas de sus propias historias. Si el poder abusa del silencio y favorece la manipulación, respondamos con mil voces de esperanzas.

Cada medio de comunicación, cada tecnología, cada espacio público puede ser un escenario para la presencia activa de las voces de las comunidades, que fomenta el dialogo, la transparencia y la rendición de cuentas. No podemos esperar más: debemos tomar estos espacios y ponerlos al servicio de la verdad.

El rol de las políticas públicas y las instituciones

Siguiendo el llamado de la tradición educomunicacional de Latinoamérica, es fundamental que los gobiernos y las instituciones educativas y sociales adopten políticas públicas que integren la educomunicación como parte esencial del sistema educativo y social. Esto incluye:

  • La inclusión de programas de educomunicacion y alfabetización mediática en las escuelas y universidades.
  • Favorecer y apoyar proyectos comunitarios que utilizan la educomunicación para fomentar el diálogo y la participación, en los diversos aspectos de la vida común, cuidado de la naturaleza, salud, espiritualidades, el dialogo para la solución de los problemas.
  • La creación de observatorios y centros que monitorean y promueven el uso ético de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial.

El papel de las organizaciones nacionales y regionales como catalizadoras de educomunicación para una nueva ciudadanía

Favorecer la creación de redes de Educomunicación y Ciudadanía, para que se posicionen como actores clave para liderar esta transformación (como es el caso de ABPeducom; CELAEC, SIGNIS ALC, las Universidades S. Paulo y Javeriana que tienen programas en esta línea)   

  • Generar una red de Centros académicos y profesionales que impulsan agendas de investigación – acción de educomunicación.
  • Capacitar líderes comunitarios y jóvenes en prácticas educomunicacionales.
  • Implementar proyectos que promuevan la inclusión, la equidad y la sostenibilidad.

Hacia una comunicación humanista y transformadora de vida buena

La educomunicación no solo responde a los desafíos actuales, sino que también anticipa los retos del futuro, como la creciente influencia de la inteligencia artificial y la digitalización de la vida. En este contexto, se requiere una visión humanista, con la sensibilidad de buen vivir o de vida buena en plenitud, como nos invitan los sabios de los pueblos originarios de nuestro continente, que se priorice la dignidad, la justicia y el bien común, integrando a todos los sectores de la sociedad en el esfuerzo por construir una Latinoamérica más humana, ciudadana y respetuosa de la naturaleza.

El futuro no puede ser decidido por algoritmos ni por intereses corporativos. Debe ser decidido por ciudadanos empoderados que comprendan la tecnología como una herramienta de liberación, no de opresión. La educomunicación nos da las claves para navegar un mundo digital cada vez más complejo y construir una relación ética con la inteligencia artificial y las plataformas mediáticas.  No basta con adaptarse al cambio; debemos ser innovadores para poder líder los procesos.

Llamamos a los educadores; para que se conviertan en mentores que inspira mentes críticas y creativas.

Llamamos a los comunicadores: para que utilicen las plataformas para amplificar voces, mostrar los rostros y la riqueza de los pueblos y comunidades, no para manipularlas.

A los ciudadanos: a no deja que otros actúen por ellos. Ya que la transformación está en sus manos.

Un llamado al compromiso colectivo

El paradigma de la educomunicación es una invitación a transformar nuestras sociedades desde la base, fomentando una ciudadanía crítica, activa e inclusiva. Este manifiesto es una invitación a transformar cada escuela, cada universidad, cada hogar y cada comunidad en un laboratorio de ciudadanía activa. Llamamos a los gobiernos, organizaciones, educadores y ciudadanos para que, juntos, adoptemos la educomunicación como un enfoque y una estrategia central para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo con esperanza y construir un futuro mejor para América Latina. 

 

Jaime Carril R.
Coordinador CELAEC 

Creación y Producción Multimedia para la educación y el trabajo social- comunitario

Creación y Producción Multimedia para la educación y el trabajo social- comunitario

2025 – Bogotá, Colombia

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